Nathaly... (L) <3
El grito de la libertad
Un mundo en el que existen esas historias... historias sacadas de la imaginación, de la realidad, de las experiencias de la vida... unas historias melancólicas, de fantasía, de romances, de amores que surgen, viven, suspiran y dan el ultimo aliento antes de extinguirse, historias en la distancia, historias que han empezado a nacer y nunca han sido oídas, historias humildes, historias tímidas, historias oscuras como un profundo bosque en la noche sin luna...
viernes, 4 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
My Inmortal

CUANDO LLORABAS YO SECABA TODAS TUS LÁGRIMAS
CUANDO GRITABAS YO PELEABA CONTRA TODOS TUS MIEDOS
Y HE SOSTENIDO TU MANO DURANTE TODOS ESTOS AÑOS
PERO IGUAL AÚN TIENES
TODO DE MÍ
SOLÍAS CAUTIVARME
CON TU LUZ RESONANTE
PERO AHORA ESTOY ATADA A LA VIDA QUE DEJASTE
TU CARA APARECE
EN AQUELLOS QUE FUERON MIS SUEÑOS MÁS PLACENTEROS
TU VOZ HA PERSEGUIDO
A TODA LA CORDURA QUE HAY EN MI
ESTAS HERIDAS NO PARECEN SANAR
ESTE DOLOR ES TAN REAL
HAY DEMASIADAS COSAS QUE EL TIEMPO NO PUEDE BORRAR
HE INTENTADO TANTO DECIRME A MI MISMA QUE TE HAS IDO
PERO CREO QUE AÚN SIGUES ESTANDO CONMIGO
HE ESTADO SOLA TODO EL TIEMPO
domingo, 14 de noviembre de 2010
Victoria Francés: Vampire

Resonance:
Si la luz que une nuestras almas
señala nuestro corazón
se oirá un rugido más fuerte que las palabras
¿lo escuchas?
Apenas llegamos a cruzar los ojos
y ya estás por siempre en mi destino.
Nuestros destino, el mismo,
sigiendome por las noches que nunca acabarán.
Aunque la luz que nos guiaba en la oscuridad
nuestros sueños convirtiera en pesadillas.
Si la luz que une nuestras almas
señala nuestro corazón
se oirá un rugido más fuerte que las palabras
¿lo escuchas?
¿Qué más dará como nos conocimos?
Se justificará
con las heridas que vayamos recibiendo
en el momento en el que fuimos atraidos.
viernes, 29 de octubre de 2010
Hoy la lluvia me ha traído tu recuerdo

Siempre me gustó el sonido de la lluvia. A pesar de que me llena de melancolía, me produce una extraña sensación de seguridad. La lluvia me enseñó a observar mejor la belleza de las cosas que de verdad importan.Escucharla me da a entender que todavía sigo con los pies en la tierra, que no me he evaporado entre mis pensamientos. Pero todo aquello que brinda la felicidad, también llega a producir tristeza: el constante sonido de la lluvia no es sino una perfecta sinfonía que trae consigo recuerdos y promesas quebrantadas.
Por las noches escucho cómo repiquetea hasta saciarse contra el cristal de la ventana y siento su llamada. Abro el ventanal y disfruto de su gélido tacto en los brazos. Salgo al jardín, extasiada, entregándome por completo a su alma, danzando... Mis lágrimas se confunden con la lluvia. Mi vestido se impregna de cuantas fragancias toca. Comienzo a dar vueltas, a girar, a girar y a girar... hasta que mis ojos no hacen distinciones entre el cielo y la tierra, arriba y abajo, y mis rodillas flaquean hasta que mi cabeza toca la hierba. Alzo la vista hacia arriba y observo el paraíso, mi paraíso. Las gotas de agua obligan a mis ojos a cerrarse entre cosquilleos. Rompo a reír como una demente sobre el húmedo césped, mi mente semejante a una centrifugadora.
Y eso es lo que me hace feliz. Me recuerda a ti. Trae a mi memoria aquellos momentos en los que aparecías de la nada con una de esas extrañas tarjetitas envueltas en un sobre de terciopelo perfumado; tu cabello mojado, como si vivieses en un universo de sempiternas lluvias... y sombras, como las que alojaba tu corazón. Te prometí que nunca te dejaría marchar y lo incumplí, te prometí que te protegería, pero mi simple cuerpo de mortal no pudo hacerlo. Pero aún sigue vigente la postrera promesa. Te prometí que no te olvidaría… y todavía no lo he hecho.
A veces no puedo evitar pensar que quizá no me dejaste del todo. En ocasiones me invade la sensación de que estás observándome mientras duermo, fuera de casa, en el invernadero o entre los árboles del bosque. Siento tus ojos plateados y gélidos desnudando mi piel con la mirada, pero cuando me doy la vuelta, cesan. Varias veces me he preguntado si realmente no te has visto con las suficientes fuerzas como para alejarte de mí y todavía sigues al acecho, retorciéndote de dolor, sintiendo el ansia y la impotencia ante no poder darme la mano. Si realmente eres tú, te rogaré por favor que dejes de hacerlo y me ayudes a cumplir mi juramento… A pesar de que me esté volviendo loca de soledad en el caserón, a pesar de que mis tardes transcurren interminables en el café de Nesa, a pesar de que nuestras plantas rechazan mis cuidados y cada día están más próximas a la muerte –ahora me percato de que eran tus mágicas manos las que le daban vida-, a pesar de ya nadie visita el cementerio y sus condenadas almas no paran de derramar lágrimas entre tus últimas flores, a pesar de que las lluvias no son lo mismo si no estás tú.
Las hojas comienzan a hacerme preguntas, susurros sobre el lugar al que te has ido… y yo me veo demasiado débil para ofrecerles una respuesta.
Nunca sabes lo que es la soledad hasta que alguien entra en tu vida por una puerta y se marcha por la otra.
Recuérdame como yo lo hago con tu mirada, tu olor, tus silencios…y tus hermosos versos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)